Entradas

Hallazgos bibliográficos.

Imagen
Ayer fue sábado de visita al Centro Histórico de la Ciudad de México. Me propuse a ir a la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería. Usualmente no me gusta ir: mucha gente y no hay precios que realmente valgan la pena. Pero este día estaría Benito Taibo para hablar de su último libro, y soy su fan, así que decidí ir.       Como predije, hay un mar de gente. Tanta, que ni siquiera puedo entrar a la presentación. Derrotado, salgo, camino hasta 5 de Mayo y me detengo a tomar mi café mientras leo un libro que llevo en la mochila. Allí me entretengo hasta que cae la tarde. Entonces, salgo y camino hasta Allende; giro a la izquierda y decido seguir hasta Donceles, donde hay una librería de viejo.       Para consolarme por el éxito no obtenido horas antes, entro al local a ver qué hay de nuevo. Voy hasta la sección de historia que custodia un felino -nota mental: en mi próxima vida, quiero ser gato de librería de viejo-  y com...

Notas sobre la divulgación histórica. El desdén y la ignorancia.

-¿Tienes formación de historiador?- me preguntaron un día. -Soy historiador por deformación- repuse con un poco de humor. No me mal interpreten, no reniego de mi profesión; al contrario. Se trata más bien, de ser consciente de los males y vicios que aquejan a nuestro gremio. Soy historiador por deformación porque, aún con todo, soy parte de ese grupo de historiadores del que me quejo con insistencia. Tenemos muchos defectos; uno, a mi juicio, es de primera importancia: el desdén o ignorancia que tenemos para hacer divulgación del pasado. El desdén . Hay quien cree que hacer divulgación de la historia es un trabajo indigno. Hace poco me encontré un texto en Internet en el que ni siquiera se considera que un divulgador sea un profesional de la historia. Es decir, hay divulgadores y hay historiadores profesionales. O los divulgadores, en todo caso, son historiadores de segunda, que no tienen la capacidad de hacer investigación por ellos mismos y entonces difunden los r...

De Giambattista Vico a Pedro Ramírez Vázquez.

Imagen
Ya sé que cuando lean el título me van a preguntar, ¿Y qué tienen qué ver las peras con las manzanas? En principio nada, pero buscándole en mis experiencias personales resulta que sí hay una relación entre ambos.      ¿Quién construyó el puente entre ambos personajes? Uno de mis queridos maestros, don Álvaro Matute. Vamos, me explico.      No fue hace mucho tiempo, pero vaya que han cambiado las cosas desde entonces. Era 2009. Yo era un estudiante de recién ingreso a la carrera de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras. Aquello era un sueño hecho realidad (hasta que algunos descubrimos que la formación allí es a veces más deformación que otra cosa, pero esa es otra historia). Una de las clases más interesantes que tuve en aquel año fue la de Introducción a la Historia, que impartía el Dr. Matute. Como tuve la fortuna de ser su alumno durante dos años, y él siempre ha sido generoso con el conocimiento que tiene, le debo muchos aprendizajes. U...

Pequeña nota sobre el 15 de septiembre.

Imagen
Y llegó septiembre. Recuerdo que hace unos años la gente desempolvaba sus banderitas y otros adornos. Las escuelas hacían actividades alusivas; algunas hasta organizaban desfiles que pasaban por la colonia, caminábamos y gritábamos vivas.       Pero eso fue hasta hace unos pocos años. El primer desencanto social que recuerdo claramente a propósito de las fiestas patrias fue en 2010, durante las conmemoraciones del bicentenario. A lo mejor es anterior, pero yo no me había dado cuenta. Se cumplían nada menos que doscientos años del inicio de la guerra de Independencia, pero la gente no tenía ganas de celebrar. Del centenario de la Revolución ya ni decir. Muchas causas abonaron para que esto sucediera: los panistas no supieron hacer un festejo a la altura, la violencia había arrebatado miles de vidas, la crisis de 2008 había generado mucho descontento, etc. Desde entonces, la celebración del Grito tiene muchos detractores.       Ahora, con el ...

[3] Notas sobre el ego Pavelino.

Sí, sí, ya sé que este blog debería servir para escribir sobre historia, hacer análisis profundísimos sobre la dialéctica hegeliana y demás. Pero estos días he recibido muy buenas noticias profesionales que, para qué les voy a mentir, me elevan el ego hasta los cielos y quería compartirlas en este espacio. 1) El Museo del Caracol es el cuarto museo del INAH más visitado de este país.  Ciertamente no se compara con las visitas que reciben los monstruos de museos que son Museo Nacional de Antropología y el Museo Nacional de Historia, pero saber que en el 2014 recibimos  345 mil 854 visitantes me pone muy contento. Esto nos coloca por debajo sólo de los dos ya mencionados y del Museo del Templo Mayor. Significa que la labor de difusión que hemos realizado de algo sirve. Ojalá el siguiente año les pueda presumir que estamos en tercer lugar.  2) Ya está en el aire la propuesta para declarar al Museo del  Caracol Monumento Artístico.  Y si tenemos éxito, se...

Cultura 2.0: las apps para aprender.

Imagen
Hoy en día, lo de moda es hablar de las TIC's o, para ser más claro, las tecnologías de la información y la comunicación. Bastan unos cuantos clicks para encontrar ese artículo que sólo está disponible en la biblioteca más recóndita o ese e-book que hace muchos años ya no se edita en papel. Hace varias décadas, Luis González, en su libro El oficio de historiar, ya dejaba entrever lo provechoso que podría ser la computación en la labor del historiador, y aunque él se refería a las legendarias tarjetas perforadas con código binario, actualmente las nuevas tecnologías han llegado muy lejos y nos han facilitado más de una vez nuestras investigaciones.  Y en este fascinante mundo virtual, los smarphones y las tablets han revolucionado la forma en que interactuamos y nos comunicamos. Gracias a sus apps, podemos realizar tareas con facilidad y rapidez. La difusión de la cultura no ha pasado ajena a estos adelantos, y aunque pocos, existen algunos esfuerzos para que esa iPad no s...

Fiestas de bienvenida para virreyes y libertadores.

Imagen
El artículo que presento a continuación es mi primogénito. Espero sea el primero de muchos hijos. Se publicó en el No. 21 de la revista BiCentenario del Instituto de Investigaciones José María Luis Mora. Es una revista bonita, pero a la que le hace falta mucha difusión y bajar costos. Sé que no todo el mundo puede darse el lujo de gastar 80 pesos en comprarla, y en lo que el instituto idea algún ardid para volverla más accesible, decidí transcribir el artículo y compartirlo por aquí. Hoy, a más de un año de haber escrito esto, hay un par de cosas que hubiera cambiado, más de forma que de fondo, y quizá lo hubiese enriquecido más con otras fuentes que han aparecido en el camino. Sin embargo, decidí respetar el texto tal cual aparece y no cambiarle ni una coma. Ojalá les guste. Fiestas de Bienvenida Para Virreyes y Libertadores  Los habitantes de la ciudad de México fueron hospitalarios y festivos cada vez que los hombres de poder hacían su entrada triunfal. Así fuesen virreyes ...